Recursos literarios: la metáfora

Los recursos literarios son fundamentales para que nuestra obra deje de ser básica, evidente y aburrida. La metáfora es uno de los recursos más utilizados por los escritores y más disfrutado por los lectores, por lo tanto, es importante que aprendas qué es y cómo usarla.

La metáfora es una figura literaria, que consiste en describir un objeto o una idea a través de una palabra a la que le corresponde otro objeto, o a través de una idea ligada por analogía, se trata de una comparación implícita que sirve de ilustración.

Existen varios tipos de metáforas, a continuación algunos ejemplos para que te inspires:

Metáfora pura
Solo el contexto permite entender la metáfora pura. En este ejemplo, el título del poema nos permite identificar que el autor evoca al mar. El término que se describe se omite.
Ejemplo:
“Este techo tranquilo, de palomas surcado,
Entre pinos y tumbas palpita, deslumbrado.”
(Paul Valéry, El cementerio marino)

Metáfora simple o impura
“(…) Solo sé decir, respondiendo a lo que con tanto comedimiento se me pide, que su nombre es Dulcinea (…) que sus cabellos son oro, su frente campos elíseos, sus cejas arcos del cielo, sus ojos soles, sus mejillas rosas, sus labios corales, perlas sus dientes, alabastro su cuello, mármol su pecho, marfil sus manos, su blancura nieve, y las partes que a la vista humana encubrió la honestidad son tales, según yo pienso y entiendo, que solo la discreta consideración puede encarecerlas, y no compararlas.”
(Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha)

Metáfora negativa
Ejemplo: “No es el infierno, es la calle.” (Federico García Lorca)

Metáfora aposición
Ejemplo: “Tus dientes, perlas de tu boca.”

Metáfora anunciada
Ejemplo: “El enorme barco se deslizaba lanzando al cielo que parecía tachonado de estrellas, una gran serpiente de humo negro…”
(Guy de Maupassant, El miedo)

Foto de Félicité Noinville tomada de Flickr.

 

 

 

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