La Diosa de la Paletina
sultán Ibrahim, una unión sin amor y sin intimidad verdadera. Su vida da un giro irreversible al iniciar una relación clandestina con Franjolino Bucario, un frediano bohemio, migrante italiano y pintor de talento excepcional. Con él, Fatma no solo descubre una pasión prohibida, sino una forma distinta de libertad: una alianza carnal, intelectual y peligrosa que amenaza el orden imperial desde dentro.
De esa relación nace una obra tan bella como comprometedora: La Diosa de la Paletina, un lienzo explícito, sin rostros, donde el cuerpo femenino es exaltado como divinidad y testimonio. La pintura, escondida y luego robada, se convierte en prueba material del adulterio, en instrumento de chantaje internacional y en el epicentro silencioso del derrumbe de la historia conocida.
En paralelo, Zahara, odalisca elevada a dama de confianza, vive su propia transformación. Su vínculo con Kemal, alto funcionario del Ministerio Imperial de Educación, evoluciona hacia un matrimonio legítimo, cimentado en la lealtad, la información política y una intimidad que le permite conocer de primera mano la gravedad de la amenaza que se cierne sobre el imperio. A través de Kemal, Zahara accede a secretos que anticipan el colapso otomano y la inminencia de fuerzas extranjeras listas para repartirse sus restos.
Mientras el sultán regresa, un heredero es anunciado y las bodas se celebran en el palacio Al Ghazal, Fatma y Franjolino trazan un plan audaz. Con la complicidad de Zahara, Kemal y dos eunucos de absoluta confianza, una caravana discreta abandona Estambul. Oro, reliquias y voluntades cruzan Capadocia rumbo a Egipto, lejos del control imperial y de la histo leer todo...
ELOSTIRION
Colombiano aficionado a la lectura y escritura de ficcion.