La Danza Bidireccional
de la interocepción -la capacidad de sentir y procesar las señales internas del organismo- como eje de la autorregulación.
A través del concepto de la alostasis, el libro explora cómo el individuo con TDAH busca estabilidad a través del cambio, adaptándose a un procesamiento sensorial único que a menudo se traduce en desafíos cotidianos. Lejos de la visión diagnóstica convencional, esta "danza" propone que los fenotipos sensoriales no son fallos, sino respuestas adaptativas dentro de una trayectoria de neurodesarrollo particular.
Con una estructura técnica pero profundamente humana, el autor presenta un modelo de intervención no fragmentada diseñado para articular cinco escenarios vitales: el individuo, la clínica, el hogar, la escuela y la comunidad. La Danza Bidireccional es una invitación a profesionales y familias para dejar de observar solo la conducta y empezar a comprender la coreografía invisible del sistema nervioso. leer todo...