Un grito desesperado: ¡Soy inocente!
profundamente humana que entrelaza varias historias marcadas por el sufrimiento, los secretos familiares y la lucha desesperada por encontrar un poco de amor y dignidad en medio de una vida llena de carencias.
Su protagonista, Diego Rodríguez, es criado por sus abuelos maternos quienes lo tratan con desprecio y lo consideran una carga, pero encuentra una pequeña luz de esperanza en la autopista cercana cuando saluda a los camioneros y conductores. Cada vez que alguno hace sonar su corneta, el niño siente que por un instante el mundo también lo mira a él. Por eso, desde aquel instante, su mayor sueño pasa a ser el de convertirse algún día en un conductor tractomulero y dejar atrás aquella vida.
Con una narrativa cercana y que apela a las emociones de los lectores, esta novela retrata la dureza de la vida campesina, las injusticias que muchas veces recaen sobre los más vulnerables y la fuerza que necesita un ser humano para seguir adelante cuando todo parece derrumbarse. Una historia de amor, dolor, secretos y esperanza que deja en el lector una sensación de mañana en el campo, café caliente y madrugadas de siembra y cosecha, pero también de resistencia, dignidad y a ese grito silencioso que nace cuando un inocente siente que el mundo entero le ha dado la espalda. leer todo...
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