Cortometrajes del alma
profundamente humana, donde las emociones se desnudan sin pedir permiso y la palabra se convierte en refugio, grito, herida y renacimiento.
Entre el olor del café, los caminos de la cordillera, las noches interminables y los silencios que también hablan, Mónica Andrea López Cifuentes nos invita a contemplar la belleza de aquello que suele ocultarse: las contradicciones, los vacíos, los excesos y la infinita capacidad de reconstruirse.
Este poemario no busca respuestas ni pretende embellecer el dolor. Busca acompañar. Abrazar a quien alguna vez se sintió roto, extranjero de sí mismo o incapaz de nombrar lo que llevaba dentro.
Porque, al final, todos habitamos un alma llena de cortometrajes: instantes que nos rompen, nos transforman y, con suerte, nos enseñan a volver a vivir. leer todo...
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