Una entrega inútil
umbrales de mis dedos y mi alma, quizás tejido al mejor estilo antiguo sea algo más próximo al rápido y medido ejercicio de mis dedos y mis intenciones; este texto es suave hierba o una terrible pesadilla en los límites del sentido del lector. Hablo del sentido que es sentir y pensar en los más ágiles y percibir y temblar en los más torpes, de ahí su declarada oposición, de sutil aire para el alma puede volverse olor de sangre dura y carne púrpura, y nada podré hacer porque mis dedos ya no están allí, están solos mirándose a los ojos y soportando hasta romper el espejo, él, es obvio, de atrás hacia ti. Ya no habrá más que hacer con este tejido tras la ruptura y si ya has roto el espejo y no eres un estúpido Narciso de los de hoy, no reconocerás aquí más que... Una entrega inútil. leer todo...
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