Una semana con mi abuela
Montero nos entrega, en dos propuestas entrañables, una poderosa radiografía del alma humana, la infancia y la transformación a través del afecto.
El libro abre con la obra: Una semana con mi abuela, aquí el autor plantea con frescura el choque intergeneracional entre el torrente de la era digital y el valor imperecedero de la memoria. A través de José Antonio, un adolescente absorto en sus pantallas, y su abuela Elba, una docente jubilada armada con la pedagogía del amor y el humor de Aquiles Nazoa, Montero nos invita a reflexionar sobre la incomunicación moderna. Lo que inicia como un confinamiento obligado se transforma en una entrañable lección: que la vida real no transcurre en el mundo virtual, sino en los intermedios, en el aroma de la cocina y en la complicidad de las pequeñas certezas compartidas...
Carlota Ruiz leer todo...
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