¿Cómo crear un buen título para un libro?

El título es como una persona que cuando pasa, para el tránsito. Las cosas se ponen fuera de foco y sólo la vemos caminando en cámara lenta. Sólo la ves una vez, pero quieres saber todo sobre ella. Un buen título es así. Después de leerlo, quieres saber todo sobre el libro y por lo tanto, terminar de leer el texto completo. Y esperamos que el resto haya sido tan bien escrito como el título, pero esa es otra historia.

A continuación, algunas técnicas que pueden hacer que el lector se enamore de tu título, y probablemente termine perdidamente enamorado de tu texto.

1. Usa verbos que indican acciones e imágenes. Algunos verbos – como ser, estar, lanzar – son muy neutrales, no causan conmoción. Utiliza verbos que sugieran una acción dinámica. Ver el título de este post: la acción va a atrapar.

2. Promete algo, pero cumple. A todos nos gustan las promesas, especialmente las que se cumplen. Puedes poner como título: Con estas siete ideas, vas a ganar el amor de tu vida, pero si no sabes cómo ganar el corazón de la vida del lector, no prometas eso o lo perderás para siempre.

3. ¡Usa el marcador a tu favor! Ten en cuenta que cualquier diferencia gráfica llama la atención. Una exclamación, puntos suspensivos, un signo de interrogación en el centro del título de la obra puede funcionar, por ejemplo: ¿Debo comprar un iPhone? No. Los puntos suspensivos también son buenos porque dan un aire de duda en el título e inspira curiosidad, por ejemplo: He comprado el iPhone… Naked. No utilices tantas puntuaciones pues pierden su efecto.

4. ¿Qué tal un 69? Los números son sensuales. Así como la puntuación, los números atraen más la atención que sus versiones en su totalidad. Un personaje único en la frase como un 6 es un imán para los ojos. Además, inmediatamente da la idea de una lista – a todos les gusta – sugiere organización y fácil entendimiento. Algunos prefieren usarlos en medio de una frase, otros en el principio, creo que puede ser como sea, siempre y cuando no abusen de ellos.

5. Habla con el lector. Algunos blogueros prefieren utilizar un lenguaje neutro en los periódicos y en sus títulos. Puedes utilizar el “tú” sin miedo. Habla con tu lector desde el principio de la relación, y el principio es el título. Pero no siempre es necesario utilizar esta característica.

6. Convoca para el reto. El desafío despierta el orgullo de los lectores. Empujado por tu título, el lector va a querer leer el libro sólo para demostrar que te equivocas o para demostrar que es capaz de lograr lo que dices en el título, por ejemplo: Date por vencido, este juego es imposible de terminar o Si no te ríes de esta historia es porque perdiste tus dientes.

7. Arriésgate: se breve y consistente. Imagínate el impacto de un artículo cuyo título es sólo No. Nunca lo he intentado, pero dependiendo de la causa-efecto elegido puede tener resultado. Títulos como éste pueden llamar la atención: Tú, yo y una trompeta. El vacío generado al no usar verbos ni adjetivos, deja mucho espacio para que la curiosidad se haga cargo de la mente del lector.

8. Confesar algo. Algo que confesar tiene dos efectos principales: o el lector se va a identificar contigo, por haber cometido el mismo pecado; o querrá reirse de tu experiencia. En ambos casos, se verá obligado a leer: Dejé mi iPhone caer al inodoro.

9. Ve en contra del sentido común. El sentido común, por ser común, domina la opinión de muchas personas. Si cuestionas algo así como: Sánchez Alvarado es mejor que García Márquez, esto, inevitablemente, llamará la atención. Podrías dejar el título así: Sánchez Alvarado es mejor que García Márquez, Descubre por qué. Pero ten cuidado, al ir en contra del sentido común debes estar preparado para tener todo bien explicado y para correr el riesgo de enfrentarse a la furia de los lectores.

10. No digas todo en el título. Si las strippers aparecieran desnudas en el escenario, no llamarían mucho la atención. Si van provocando al público poco a poco, lo van volviendo loco. El título, por regla general, es el resumen del texto, el pináculo. Pero una buena idea es no dar todo lo que contiene el libro, para que el lector quiera saber lo que viene después: Mi iPhone cayó en …

¡Recuerda! Puedes utilizar estas ideas intercalándolas. No siempre es necesario su uso, no siempre se quiere llamar demasiado la atención. A veces es bueno ser discreto. Después de todo, si todo llama la atención, nada llama la atención.

Fuente: Livros e pessoas

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¿Vas a facilitar la vida de alguien? Déjalo claro. Si tu libro ofrece herramientas y tienes la seguridad de que va a solucionarle la vida a tus lectores, asegúrate de dejarlo claro en el título. Por ejemplo, Consejos para insertar referencias bibliográficas en tu tesis.

¿Tu libro tiene el objetivo de enseñar algo de manera práctica? También son llamativos los libros que explican cómo hacer algo, por ejemplo: Cómo publicar tu libro. Todos los consejos y secretos para publicar tu libro.

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