Ingénito
que nos helaba los huesos. El camino no era fácil. El frío no era fácil. La oscuridad no era fácil. Mantener el rumbo era todo lo posible. Amanecer en la cama que creímos incinerada, bajo el calor y el olor de sus cobijas, con la piel suave por el descanso, no es un premio al valor de continuar, es la prueba de que el incendio no fue total y sabemos la certeza de que algún día volveremos a estar a un paso del desastre. leer todo...
Jhon Durán Fuentes
efectividad que su obra. Nada puede decirnos de él más que su propio cuerpo extendido en sus páginas, en aparente inmovilidad y expectante disposición. Si después de leer estas páginas aún quiere saber algo más de mí, procuraré dejarle algo más en una próxima edición. Algún día no tendré más que decir de mí y entonces tendrá que decirlo usted; juntos tendremos que llegar a ese día. leer todo...
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