LA MALDICIÓN DEL GARABATO
DEJÓ AL EQUIPO ROJO HECHO UN GUIÑAPO
admito sin pena y con un poco de úlcera: soy hincha del rojo de antaño, del que le metía miedo al continente, del que sonaba fuerte en los ochenta, del que tenía un médico en el banquillo y diablos en la cancha. No de esta versión light, sin azúcar, sin goles y sin alma, que se arrastra por el campo como si jugaran con piedras en los guayos y deudas en la conciencia.
Hoy, lo que alguna vez fue una institución temida, es un club que genera lo mismo que un chiste sin remate: vergüenza ajena. Porque aquí no se trata solo de perder -eso nos pasa a todos-, sino de hacerlo con consistencia, elegancia y torpeza quirúrgica. Lo más estable que tiene esta institución es el papelón.
Y cuando ya no quedan excusas, sacan la carta mágica: "la maldición de Garabato". El pobre odontólogo convertido en chivo expiatorio eterno, como si su frase de borrachera fuera un decreto sagrado. Pero vamos, ¿cuánto puede durar una maldición antes de que se vuelva ineptitud pura y dura? Hay equipos sin presupuesto que ganan, hay plantillas modestas que compiten. Nosotros tenemos recursos, historia, hinchada... y cero títulos internacionales. Algo no cuadra. O, mejor dicho: todo descuadra.
Y, por si fuera poco, tenemos un logo con el mismísimo diablo en el escudo. ¡Ni el Vaticano nos bendice! Si eso no es tentar al destino, no sé qué lo sea. Mientras otros ponen estrellas, nosotros jugamos con llamas, tridentes y cachos. Y así pretendemos levantar una Libertadores. ¡Con razón no nos ayuda ni el karma!
¿La hinchada? Santa y masoquista. Más fiel que un perro callejero y más sufrida que la mamá de un hijo vago. Siguen ahí, alentando como si aún jugara Cabañas, como si alguna vez la Libertadores hubiera pasado siquiera po leer todo...
David Francisco Camargo Hernández
los temas en sus propios libros. Propende por una economía «más humana, más igualitaria, capaz de contribuir a mejorar la calidad de vida de la comunidad». En 2010 algunas de sus publicaciones fueron traducidas a varios idiomas. Una de las más destacadas se titula: “cómo regionalizar el país”. Y por «su sobresaliente trayectoria literaria y pensamiento comprometido con los problemas de l leer todo...