MERCENARIO COLOMBIANO
Entre hambre pólvora y café
decidió que la rutina es demasiado aburrida... y que las vacaciones son un lujo sobrevalorado.
La mayoría empieza por necesidad, pero con el tiempo descubre que su trabajo tiene ventajas: no hay reuniones de Zoom, ni metas trimestrales, ni compañeros que manden memes de motivación. Su jefe es el destino, y su salario se mide en adrenalina, anécdotas imposibles de contar en familia y un par de historias que ni Prime video se atrevería a adaptar.
El uniforme varía según la ocasión: a veces elegante, a veces de camuflaje, y otras, una mezcla tan extraña que hace pensar si la moda civil alguna vez será lo suficientemente audaz. En la maleta, en lugar de souvenirs, cargan cicatrices con valor sentimental y un sentido del humor que sobrevive a explosiones, lluvias torrenciales y a las inevitables reuniones incómodas.
Son expertos en negociar con el infortunio. Mientras otros comparan precios de boletos de avión, ellos comparan probabilidades de supervivencia. Y aunque no lo digan, disfrutan del drama: si la vida fuera una película, los mercenarios colombianos siempre tendrían el papel principal... o al menos el que más dispara y menos se preocupa por el guion.
En el amor no son precisamente un éxito. No porque no quieran, sino porque su idea de "dar espacio" es desaparecer durante semanas... o meses. Sin embargo, son irresistibles: nada más seductor que alguien que desactiva un conflicto con la misma calma con la que prepara un café instantáneo, y que además tiene historias que harían palidecer a cualquier influencer romántico.
A veces fantasean con una vida normal: oficina, tráfico, vecinos chismosos, el drama del WiFi. Pero luego recuerdan que la rutina también mata, solo que con leer todo...
David Francisco Camargo Hernández
los temas en sus propios libros. Propende por una economía «más humana, más igualitaria, capaz de contribuir a mejorar la calidad de vida de la comunidad». En 2010 algunas de sus publicaciones fueron traducidas a varios idiomas. Una de las más destacadas se titula: “cómo regionalizar el país”. Y por «su sobresaliente trayectoria literaria y pensamiento comprometido con los problemas de l leer todo...