Discrepancia
mató a su mejor amigo. O tal vez solo lo imaginó. Lo que sí siente es un vacío que ninguna droga, ningún beso y ninguna huida logran llenar.
Mientras su vida real -si es que existe- se mezcla con mundos alternos, hospitales vacíos, fiestas de cumpleaños ideales y asesinatos en masa, Pablo se debate entre la culpa, el deseo de descansar y una presencia que lo sigue a todas partes: ella, el dolor personificado, que le susurra que lo ama mientras lo destroza.
¿Es Pablo un adolescente perturbado, un asesino, un paciente en coma o simplemente un niño de trece años al que nadie quiere despertar?
Discrepancia es un viaje alucinado por la memoria, el abuso, la homofobia, la fragilidad masculina y la búsqueda desesperada de un lugar donde la soledad no duela. O donde, al menos, abrace. leer todo...