El Camino del Diablo a Livilcar
una penitencia: construir un camino, con sus puentes, hasta un lugar llamado Livilcar. El cura cree ver a un ángel. No sospecha que está abriendo, piedra a piedra, el sendero del diablo.
A lo largo de la ruta lo esperan Humagata, el pueblo de huesos convertidos en joyas, y un molino que gira de noche moliendo la fe. En Achuyo cuelga una escalera invertida hacia una santidad falsa, y en el Caracol el diablo traza una espiral de muerte en la oscuridad. En Arcune un viento susurra el pecado más antiguo, y en Pampa Coyote un aullido sabe cuántos puentes faltan. Con cada paso crece la codicia del cura, que guarda un anillo de rubí y sueña con la fama de un santo. Pero una voz distinta a la del campesino le pide, en cada lugar, que deje una piedra para aliviar el peso de su conciencia, y él lo hace a escondidas, cuando el diablo no lo mira.
Entre el terror y la fe, el libro recoge la tradición del camino a la Virgen de las Peñas: los montones de piedras que dejan los caminantes y la roca donde una Virgen crece y llora. Todo termina en la duda que el cura repite desde el primer día: no sé si el amor de Dios es más fuerte que mi pecado leer todo...
Jose Antonio Vergara Veas
las Americas. Su inquietud creativa lo ha llevado a explorar diferentes formas de comunicación, desde la producción audiovisual hasta la creación de emisoras de radio por internet. Paralelamente, ha participado en iniciativas comunitarias y culturales, convencido de la importancia de preservar y transmitir las historias que forman parte de la identidad de los pueblos. leer todo...
Cargando comentarios...